5 formas de sacar más dinero a la venta de tu casa

Si está pen­san­do en vender su casa, es hora de dar un paso atrás y ten­er una mira­da obje­ti­va a su inver­sión actu­al. Hay algu­nas pequeñas cosas que se pueden hac­er para aumen­tar el atrac­ti­vo de su casa y propiedad, ase­gurán­dose de que puede vender­la por lo que real­mente vale.

Consejos para sacar más dinero a la venta de tu casa

  1. En primer lugar, ter­mi­nar cualquier proyec­to de ren­o­vación en el que pue­da estar en medio. Después de esto, eche un vis­ta­zo y con­sidere reem­plazar las cosas que se ven des­gas­tadas o que no fun­cio­nan cor­rec­ta­mente. Puer­tas o mar­cos de puer­tas agri­eta­dos o raya­dos, pestil­los que se engan­chan y no se abren, pin­tu­ra descon­cha­da, papel de pared pela­do, alfom­bras man­chadas, estas cosas dis­traen a un com­prador poten­cial, hacién­dole pen­sar que la casa está dete­ri­o­ra­da y por lo tan­to vale menos. Sin embar­go, estas cosas pueden ser reem­plazadas por ust­ed a un cos­to mín­i­mo. Sin ellas, el com­prador puede ver su casa más clara­mente.
  2. Recuerde ser con­ser­vador en su remod­elación. No impor­ta cuáles sean las ten­den­cias actuales, los col­ores y esti­los con demasi­a­da per­son­al­i­dad no dejan espa­cio para que un com­prador imag­ine cómo podría dec­o­rar la casa. Eli­ja col­ores neu­tros para la pin­tu­ra y las alfom­bras, y si va a reem­plazar cosas como lám­paras o armar­ios, los esti­los sen­cil­los y clási­cos son el camino a seguir. Y mien­tras que arreglar defec­tos sim­ples y direc­tos es una gran idea, comen­zar un nue­vo proyec­to de ren­o­vación no lo es. Si hay algo que siem­pre pen­só que nece­sita­ba ser ren­o­va­do, pero que no puede ser nota­do por nadie más, déje­lo. Deje que los nuevos propi­etar­ios deci­dan si y cómo quieren ren­o­var. No quieres arries­garte a empezar un proyec­to que no puedes ter­mi­nar, cre­an­do más des­or­den que cuan­do empeza­ste. Así que sí, arregla lo que puedas, pero recuer­da man­ten­er­lo sim­ple.
  3. Es impor­tante elim­i­nar el exce­so de des­or­den de la casa y el patio. Una vez más, esto per­mite al com­prador imag­i­nar que sus propias pos­e­siones llenan el espa­cio, y eso es esen­cial para que se sien­tan lo sufi­cien­te­mente atraí­dos como para hac­er una ofer­ta por su casa. Asegúrate de que cualquier basura o excre­men­tos de mas­co­tas sean limpia­dos. Esto puede sonar obvio, pero a veces en el aje­treo de la vida, estas cosas se pasan por alto, espe­cial­mente cuan­do el estrés de la ven­ta y la mudan­za se añaden a su ya apre­ta­da agen­da. Tal vez quieras aprovechar esta opor­tu­nidad para donar algu­nas cosas a la cari­dad, o hac­er una ven­ta de gara­je.
  4. Admí­ta­lo, hay cosas que ocu­pan espa­cio en su casa y que no ha usa­do durante años y prob­a­ble­mente nun­ca más lo hará, ya sea ropa, juguetes de niños o ese viejo bar­co que nun­ca llegó a arreglar. Si no está lis­to para dejar­las per­ma­nen­te­mente, con­sidere la posi­bil­i­dad de alquilar un espa­cio de alma­ce­namien­to, o de trasladar­las a su nue­va casa si ya tiene una en línea. Sea cual sea su elec­ción, aho­ra es el momen­to de hac­er todo lo posi­ble para que su casa y su jardín sean más vis­i­bles. El tiem­po que se tome en esta eta­pa le dará grandes rec­om­pen­sas cuan­do se cierre la ven­ta.
  5. Con­sidere el esta­do de áni­mo que se establece cuan­do un com­prador poten­cial viene a ver su casa. Encien­da las luces y, si es de día, abra las corti­nas. Pon­ga una olla con agua y algunos pal­i­tos de canela en la est­u­fa a fuego lento para que su casa ten­ga un olor agrad­able. Con­sidere la posi­bil­i­dad de pon­er músi­ca de fon­do muy tran­quila y suave. Asegúrate de que las cosas estén orde­nadas y limpias, y que tu casa esté dec­o­ra­da de for­ma mín­i­ma y neu­tral. Deje de lado cualquier dec­o­ración poten­cial­mente ofen­si­va por aho­ra.

Final­mente, asegúrese de no estar en casa. Su agente de bienes raíces podrá respon­der obje­ti­va­mente mejor a las pre­gun­tas sobre su casa si ust­ed no está allí. Además, un com­prador ten­drá una mejor opor­tu­nidad de imag­i­nar la casa como si estu­viera allí. Y cuan­do ust­ed, lleve a sus mas­co­tas con ust­ed. La últi­ma cosa que un agente y un com­prador quieren es que su gato los mire sospe­chosa­mente, o peor aún, que su per­ro guardián les ladre mien­tras tratan de ver su casa.

Seguir estos con­se­jos antes y durante el pro­ce­so de ven­ta de su casa debería hac­er que todo vaya más bien, y aumen­tar sus ben­efi­cios, deján­dole que siga con cosas más grandes y mejores.

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